57 días de silencio atronador

Jorge Cordero cumple hoy cincuenta y siete días huelga de hambre acampado en la Plaza de La Escandalera de Oviedo reivindicando su derecho a reiniciar desde cero su vida, la de su esposa Patricia y su hija de seis meses Amanda. El día 27 de junio fueron desahuciados de su vivienda en el barrio de Ciudad Naranco, tras una brutal intervención policial que se saldó con veinte detenidas de entre las numerosas personas que, atendiendo la convocatoria de diversos colectivos sociales se habían congregado allí para evitar tal atropello. Ahora Jorge, cobijado bajo su precario toldo, solicita a Cajastur, la entidad financiera que ejecutó su hipoteca, que cancele la deuda que aún le reclama, cercana a los 108.000 €.

La reivindicación de Jorge y la dignidad que ha demostrado durante estos cincuenta y siete días vienen recibiendo el respaldo y la simpatía de miles de ciudadanos y ciudadanas que suscriben las diversas campañas de recogida de firmas, presentan quejas formales ante Cajastur, retiran sus ahorros o cancelan sus cuentas, o participan en las numerosas concentraciones convocadas por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Stop Desahucios o el Movimiento 15M. Este enorme favor popular contrasta vivamente con el silencio mantenido por los poderes financiero, político y mediático de la región. La demanda de Jorge no ha merecido ni una sola declaración por parte de su destinataria, Cajastur, que no sólo ignora su presencia a las mismas puertas de su sede central, sino que devuelve sin abrir las cartas de petición enviadas por Jorge mediante correo certificado.

Por su parte, los partidos políticos mayoritarios han dado la callada por respuesta a la carta abierta remitida el pasado 13 de julio reclamando su posicionamiento público en este conflicto, habida cuenta de que la mayoría de los miembros del Consejo de Administración de Cajastur ostentan dicha condición en función de su militancia en dichos partidos. Esta inhibición resulta aún más vergonzosa en el caso del PSOE, que incluía la dación en pago en su programa electoral de las elecciones generales de 2011. Tan sólo IU se ha manifestado públicamente y ha realizado gestiones, hasta el momento sin resultado.

Pero la omisión más estrepitosa si cabe, teniendo en cuenta su misión y responsabilidad frente a la ciudadanía, es la protagonizada por los medios de comunicación regionales, que han establecido un bloqueo informativo alrededor de la Plaza de La Escandalera imposible de traspasar. Únicamente honrosas excepciones, como los medios críticos e independientes (Diagonal, Periodismo Humano, Glayíu, entre otros) se hacen eco con regularidad de la evolución de la lucha de Jorge; el silencio del resto evidencia su sumisión a los intereses de Cajastur y al poder que ésta ejerce a través de sus créditos y sus contratos de publicidad.

Pero esta situación no podrá mantenerse durante mucho tiempo. Políticos, banqueros y dueños de los medios de comunicación no podrán seguir actuando como si en la Plaza de La Escandalera nada sucediera, como si Jorge, en sus propias palabras, fuera “un elemento más del mobiliario urbano”. Y lo saben. Pero, como ha ocurrido con todos los avances sociales a lo largo de la Historia se resisten, se esconden, dan largas, en ocasiones patalean, hasta que un día miran alrededor y encuentran de vuelta el mismo silencio atronador al que han condenado a los precursores de los derechos ciudadanos como Jorge Cordero.

50 días

Hoy 7 de agosto de 2012 se cumplen cincuenta días desde que Jorge Cordero, un joven trabajador autónomo desahuciado junto con su mujer Patricia y su hija de pocos meses Amanda de su vivienda en el barrio de Ciudad Naranco de Oviedo, se instalara con una silla plegable y un paraguas en la Plaza de La Escandalera a las puertas de Cajastur e iniciara una huelga de hambre para reclamar que esta entidad bancaria cancele la deuda hipotecaria que aún le exige y les permita a él y los suyos comenzar de nuevo, desde cero, una nueva vida.

Hasta ahora, la respuesta de Cajastur ha sido un silencio atronador que pone en evidencia su miedo a enfrentar a una opinión pública cada vez más sensibilizada contra prácticas bancarias injustas y abusivas como la exigencia del pago de la hipoteca una vez que la familia acreedora ha sufrido el desahucio de su vivienda. En estos cincuenta días la justa causa de Jorge ha recibido el apoyo de diversos colectivos sociales y de innumerables ciudadanos y ciudadanas que han acudido a las concentraciones convocadas, respaldado las campañas de recogida de firmas y de retirada de fondos de Cajastur, que hasta el momento ha alcanzado la cifra de 113.071,42 €.

Los efectos de la prolongada huelga de hambre comienzan a ser notorios, y cada vez son más frecuentes los desfallecimientos, calambres en el abdomen y extremidades, mareos, vómitos… A pesar de todo ello, Jorge sigue determinado a mantener su actitud hasta lograr de Cajastur una respuesta a su justa reclamación, que es la de otros miles de familias españolas, víctimas de una crisis económica que no han causado y que diariamente son privadas de un derecho tan básico como disponer de una vivienda digna.

Rescaten a las personas, no a los bancos

Publicada en la sección Cartas de los lectores de La Nueva España el 30 de julio de 2012.

El pasado 28 de julio se cumplieron cuarenta días desde el inicio de la huelga de hambre que Jorge Cordero, desahuciado de su vivienda junto con su esposa Patricia y su hija de cinco meses Amanda, viene manteniendo ante la sede central de Cajastur en la Plaza de La Escandalera de Oviedo. Su objetivo es conseguir que dicha entidad financiera acepte la vivienda como pago por la deuda hipotecaria que le reclama, y se le facilite acceder a una vivienda digna a cambio de un alquiler social.

La historia de Jorge Cordero no es muy distinta a la de miles de familias españolas como la suya. En el año 2006, las rentas obtenidas de su pequeña empresa de transportes les permitieron contratar con Cajastur un préstamo hipotecario por importe de 119.000 €, con los que adquirieron un piso en el barrio de Ciudad Naranco. En aquella época de optimismo financiero la posibilidad de que un revés económico les impidiera hacer frente a los pagos no era más que un sueño del mal agüero. Pero al cabo del tiempo, los sucesivos impagos de clientes llevaron a su empresa a la quiebra y el mal sueño se convirtió en pesadilla. Cajastur ejecutó la hipoteca y por 49.000 € se quedó con su piso. Un primer intento de desahucio fue impedido por la valiente actuación de activistas del Movimiento 15M y Stop Desahucios, pero en el segundo las fuerzas policiales se emplearon a fondo y tras un despliegue de violencia sin precedentes y veinte personas detenidas, consiguieron su vergonzoso propósito. Mas la desgracia de Jorge y los suyos no termina ahí: Cajastur aún les exige 108.000 €, que corresponden a principal, intereses y gastos judiciales.

Esta pretensión de Cajastur, aun siendo estrictamente legal en relación con la regulación hipotecaria vigente, resulta a todas luces manifiestamente injusta. No es justo que las pérdidas de una operación fallida recaigan exclusivamente en una de las partes por supuesto, la más débil- y que la entidad financiera que en su día evaluó los riesgos, consideró a Jorge Cordero solvente y le concedió el préstamo hipotecario, después de haber cobrado parte del préstamo, pretenda quedarse con el piso y encima le reclame el pago del importe pendiente. Este empeño demuestra además, desde un punto de vista estrictamente financiero, una enorme miopía, pues resultaría mucho más conveniente para los intereses de Cajastur arrendar el piso -ya de su propiedad- a Jorge Cordero y su familia a cambio de un alquiler social que lo que tiene ahora: una deuda incobrable y una vivienda vacía más que añadir al inmenso stock actual.

Durante su protesta Jorge no ha tenido noticia alguna de Cajastur, pero sin embargo ha recibido el apoyo de diversos movimientos sociales y de multitud de ciudadanos y ciudadanas, como lo demuestran las más de 3.800 firmas que ya se han recogido y los casi 100.000 €, entre ahorros y nóminas, que hasta el momento clientes han retirado de sus cuentas para inducir a Cajastur a que demuestre su inexcusable responsabilidad corporativa, cancele la deuda y permita a Jorge y los suyos empezar otra vez de nuevo.

La dación en pago y la abolición de cláusulas hipotecarias abusivas es un clamor popular al que el Congreso de los Diputados no podrá seguir haciendo oídos sordos por mucho más tiempo. Pronto llegará el día en que este tipo de prácticas bancarias reprobables serán recordadas con vergüenza y sonrojo. Jorge Cordero y otros tantos pioneros que como él están empeñados en construir una sociedad que anteponga los intereses de las personas a los de las corporaciones financieras, son continuadores de luchas sociales como las que en su época consiguieron la abolición de la esclavitud, el derecho a voto para las mujeres o la enseñanza universal y gratuita. Y los que se resisten, y en su empecinamiento ciego se oponen, navegan contra el viento de la Historia.

Manuel Carrero de Roa

Cajastur recibe 3.604 firmas en apoyo a Jorge y su familia

Esta mañana, en la Oficina Central de Correos, Jorge Cordero envió al Presidente de Cajastur, D. Manuel Menéndez Menéndez, un sobre conteniendo los 106 pliegos con 3.604 firmas de ciudadanos y ciudadanas que se han adherido a su demanda de que dicha entidad bancaria acepte cancelar la deuda hipotecaria que áun le exige una vez que le han desahuciado a él y su familia de su vivienda. Las firmas iban acompañadas por una carta firmada por Jorge cuyo contenido es el siguiente:

Oviedo, 27 de julio de 2012

Muy sr. mío:

Estoy seguro de que tiene usted conocimiento de todos los antecedentes de mi posición en relación con la entidad que preside, por tanto no consumiré en exceso su tiempo extendiéndome en detalles. En el año 2006 suscribí un préstamo hipotecario con Cajastur por importe de 119.000 €, con el fin de adquirir la vivienda de mi residencia habitual y la de mi esposa patricia en el número 2 de la calle Augusto Junquera de Oviedo. La renta obtenida por mi trabajo nos permitió abonar con puntualidad las cuotas acordadas, hasta que una serie de impagos de clientes llevaron a mi pequeña empresa de transportes a la quiebra, lo cual determinó la imposibilidad de satisfacer, como habría sido nuestro deseo, las mensualidades correspondientes. A pesar de mis intentos por renegociar las condiciones del préstamo, la entidad que usted preside ejecutó la hipoteca, adjudicándose la vivienda por 49.000 €. El proceso judicial culminó con nuestro desahucio y el de nuestra hija Amanda, de cinco meses de edad. Pero lejos de terminar ahí este infortunio, nos encontramos con que Cajastur nos reclama además, entre principal, intereses y gastos judiciales, una cantidad cercana a los 108.000 €, cuyo pago en nuestras actuales circunstancias de desempleo no estamos en condiciones de afrontar.

Esta exigencia de Cajastur, aun siendo estrictamente legal en el marco vigente, resulta a todas luces injusta. Y es que, si las circunstancias que en su día nos llevaron a Cajastur y a quien suscribe a celebrar un contrato en la confianza mutua de su cumplimiento, en el momento presente y por razones absolutamente ajenas a ambas partes han cambiado, considero de justicia que los perjuicios originados por esta desafortunada situación no sean soportados exclusivamente por mí y mi familia.

Para solicitar de Cajastur un reparto más equilibrado de las pérdidas económicas de esta operación fallida, hace hoy treinta y nueve días que me instalé frente a la Oficina Principal en la Plaza de la Escandalera de Oviedo, y no he ingerido alimento sólido alguno desde entonces. Lamentablemente durante este tiempo no ha sido posible establecer contacto con ninguna persona responsable de esa entidad; en cambio sí he recibido el apoyo de diversos colectivos ciudadanos como el Movimiento 15M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca o Stop Desahucios, y también de un gran número de ciudadanos y ciudadanas que han simpatizado con mi causa. Así lo demuestran los ciento seis pliegos conteniendo 3.604 firmas recogidas hasta el momento, y que adjuntos se acompañan a esta carta. Firmas de personas que demandan algo tan sencillo como que la entidad que usted preside, una vez que es propietaria de la vivienda, cancele la deuda hipotecaria que aún me exige, y en la medida de lo posible se nos facilite el acceso a una vivienda digna a cambio de un alquiler social.

Por su posición sabe usted mejor que nadie que existe en este país una corriente de opinión cada vez más fuerte a favor de la dación en pago y la abolición de las cláusulas hipotecarias que penalizan desmesuradamente a tantas familias como la nuestra, a las que la crisis económica ha dejado sin techo y llevado a la ruina. Más temprano que tarde el Congreso de los Diputados no podrá seguir haciendo oídos sordos a lo que se ha convertido ya en un clamor popular. Pronto este tipo de prácticas bancarias injustas serán consideradas reprobables y su recuerdo producirá asombro y sonrojo. ¿Va Cajastur a continuar ajena a esta realidad innegable o, al igual que otras entidades bancarias españolas, va a actuar con responsabilidad corporativa, compartiendo con sus clientes los sacrificios y pérdidas impuestos por la crisis financiera actual?

Le invito pues a poner fin a una situación perjudicial tanto para mí y mi familia como para esa entidad, expuesta a un desgaste de su reputación corporativa y a un drenaje creciente de recursos puesto que, según nos consta, el importe de los fondos retirados por clientes disconformes con el proceder de Cajastur en este caso y su política hipotecaria en general asciende hasta el momento, entre ahorros y nóminas, a más de 100.000 €.

Con la condonación de nuestra deuda –nuestra única demanda- Cajastur invertiría esta situación, se alinearía con otras entidades que están aceptando la dación en pago retroactiva y enviaría a sus clientes actuales y futuros un mensaje inequívoco de responsabilidad y solidaridad. Y nosotros tendríamos la oportunidad de empezar otra vez de cero.

Para abordar estas cuestiones nos gustaría ser recibidos, a la mayor brevedad posible, por usted o la persona responsable de Cajastur que usted designe. A la espera de sus noticias, le saluda atentamente,

 Jorge E. Cordero Armijos

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“Acciones como ésta son las que me dan fuerza para seguir luchando”

Así se expresaba Jorge Cordero al término de la concentración convocada por el 15M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y Stop Desahucios celebrada ayer por la tarde frente a la sede de Cajastur en la Plaza de La Escandalera de Oviedo. La asistencia, por numerosa, desbordó todas las expectativas de las convocantes y se convirtió en un acto reivindicativo de una solución justa al conflicto que ha llevado a Jorge a mantener una huelga de hambre que cumplía ayer su trigésimooctava jornada.

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Carta abierta al Presidente de Cajastur

Texto de la carta que dos simpatizantes de la causa de Jorge han enviado hoy al Presidente de Cajastur:

D. Manuel Menéndez Menéndez
Presidente
Cajastur

Oviedo, 24 de junio de 2012

Estimado Sr.

Por la presente pongo en su conocimiento que con esta fecha hemos procedido a la retirada de la cantidad de 5.000,00 de una de nuestras cuentas de ahorro en esa entidad, según comprobante que se adjunta. Manifestamos así nuestro más enérgico rechazo a la política en materia de desahucios de Cajastur y en concreto al tratamiento de la deuda hipotecaria que el Sr. D. Jorge Cordero Armijos tiene contraída con esa entidad.

El Sr. Cordero es un trabajador autónomo al que los impagos de sus clientes han llevado a la quiebra. Al no poder hacer frente a los pagos de la hipoteca de su vivienda habitual -y la de su esposa, Patricia, y su hija de pocos meses, Amanda-, Cajastur les ha desposeído de la misma, pretende ahora su desahucio -fijado para el próximo día 27 de junio- y además les reclama una deuda pendiente de más de 100.000 euros. Estas a todas luces odiosas pretensiones, que han llevado al Sr. Cordero a mantener una huelga de hambre a las puertas de su oficina principal en la Plaza de La Escandalera que cumple hoy su sexto día, son manifiestamente injustas y nosotros, como impositores de la entidad financiera responsable, no podemos ser cómplices de ellas, por lo que, de llevarse a término, procederemos a cancelar todas nuestras cuentas en Cajastur, incluidas las domiciliaciones de nuestras nóminas. Al contrario, si en aplicación del Código de Buenas Prácticas para la reestructuración viable de las deudas con garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual aprobado por el Gobierno y al que se ha adherido Liberbank S.A. –y como exige el más mínimo sentido de la Justicia-, se acepta la dación de la vivienda del Sr. Cordero como pago de su deuda hipotecaria, y se le facilita a él y su familia su permanencia en ella a cambio de un alquiler social justo, con mucho gusto devolveremos nuestra relación con Cajastur a la situación inicial.

Sin otro particular, reciba un atento saludo

Continúan imparables las retiradas de fondos y las cancelaciones de cuentas por la dación en pago para Jorge

La campaña de retirada de fondos y cancelación de cuentas en Cajastur lanzada por el Grupo de Desahucios del 15M y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Asturias sigue avanzando a buen ritmo. A las cancelaciones que ya se han producido hasta ahora se une María Jesús García Domínguez, quien anunció en el evento de Facebook que el jueves pasado canceló su cuenta en dicho banco, y no sólo eso, si no que además se entrevistó con el Subdirector de Cajastur para explicarle los motivos de su protesta. Aquí esta la copia de su carta: